Cuando el corazón te llore…no le
calles…no le exijas…no le pidas…no le grites…no le oprimas...no le juzgues.
Cuando el corazón te llore... ha
querido quedarse a oscuras y no quiere verse…ni que le vean.
Cuando el corazón te llore…puede
que en él se haya instalado el verano…pero el frío no se haya ido.
Cuando el corazón te llore…el
espíritu se acongoja…el alma se estremece…y caen lágrimas de quebranto.
Cuando el corazón te llore…puede
que la tristeza le inunde.
O no.
Cuando el corazón te
llore...simplemente quiere…llorar.
Siempre habrá alguien que quiera
acompañar a tu corazón…que llora…y aunque él sienta que está en la más fría
realidad…seguramente encontrará otro alma…con otro corazón…que le escuche…que
le arrope como un polluelo húmedo y tembloroso.
Las lágrimas limpian la amargura
y se llevan el dolor.
Por eso…
Si el corazón llora…no le pidas
silencio.
Cuando el corazón te
llore…déjale que susurre a su manera y
abrázalo muy fuerte.
Cuando el corazón te llore…recoge
sus lágrimas en paño seco…y empápalo con sus palabras…Luego riega tu propia
alma y entonces quizás…solo quizás…puedas entender la razón de su llanto.
Cuando el corazón te llore…no le
calles…no le exijas…no le pidas…no le grites…no le oprimas...no le juzgues.

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