miércoles, 30 de noviembre de 2016

ESPERANDO


Hay lugares donde el silencio inunda una sala llena de gente. Si sus mentes fueran transparentes, si sus pensamientos mutaran en sonidos, la sala se transformaría en un muro de lamentaciones , de dudas, de llanto, de palabras de ánimo, de esperanza, de resignación , de vacío y de espera.

Siempre estamos esperando , todos estamos en silencio. Buff, no me gusta nada esta sensación. Todos miramos hacia abajo y de vez en cuando miramos los rostros de los que nos rodean, pero la empatía no existe  entre nosotros. Nosotros mismos somos un muro que ya sostiene nuestras propias  vivencias.


Las historias de los demás ya no nos importan. Además, sin conocerlas podemos adivinar lo que les ha llevado allí y de qué material está hecho su propio muro. En estos momentos, cada uno piensa en sí mismo. Y entre tanto humo gris aparece una sonrisa, la mía. Miro a mi compañera de al lado y le trasmito mi sonrisa…y sonríe.  Entra luz y los muros comienzan a tener destellos color. Todo empieza a transformarse.


Estrujadora.

viernes, 24 de junio de 2016

Para mi princesa.


Dulce mirada tras sonrisa de ángel.

Mi corazón aprendió a caminar junto al tuyo con otro compás y con otro tempo.
Con fuerza chillaste desde mi vientre que eras valiente.
Y con qué intensidad yo lo sentía…y lo sigo sintiendo.

Dulce sonrisa tras mirada de ángel.

Tus precoces primeros pasos ya indicaban que tu vida iba a ir más deprisa…pero afortunadamente tu dulzura y  fuerte carácter hicieron ralentizarlo todo y  permitirme admirarte, disfrutarte y sentirte con ritmo lento.

Dulce sonrisa tras mirada de ángel.

Tras esa mirada pícara y tímida, escondes tesón  e ingenio… mi pequeña.
Alumbras rostros oscuros con tu carita…y tus corazones pintados.
Si el amor tiene otro nombre…él escogió el tuyo.
Y en cuanto te vi en mis brazos, me enamoré ciegamente.
Quien bien te conoce no exige tus besos, no pide tu risa.
Quien bien te conoce, hará brotar tu ternura…y cuando la haya probado, quedará prendado para siempre.
Te miro y me pregunto si soy digna de alguien tan hermoso como tú.

Dulce mirada tras sonrisa de ángel.

La vida te guarda maravillosas incógnitas cariño. No la temas. Vívela. Ríe.Equivócate. Chilla. Baila. Llora. Siente. Crea. Piensa. Salta.
Que nadie te tape la boca mi niña. El mundo te necesita a TI.
No seré la mejor madre ,pero nadie te ama más que yo cariño.
Aún resuenan  las palabras que te diré a continuación. No en vano, tu hermana las escuchó antes:
Caminaré contigo mi vida, pero no lo haré por ti. Aprenderás a escalar hasta lo más alto y mi corazón se llenará de orgullo.
Pero si caes…te ayudaré a levantarte y te animaré a mirar al frente con optimismo, fuerza , valentía y amor.
Te repetiré hasta la saciedad que TÚ PUEDES…aunque intuyo que la seguridad que se atisba en tus ojitos va a ayudarte mucho en tu camino.

Dulce mirada tras sonrisa de ángel.

Reina de mis reinos, reina de mis sueños, reina de mi vida.

Te quiere.
                                                  
Mamá.

        



jueves, 12 de mayo de 2016

ZUMO DE LIMÓN



ZUMO DE LIMÓN. 



Cuando los días van demasiado rápido y la vida frunce el ceño cual niño enfadado e ignorado, cuando el aliento nos falta mientras marchamos rápido y los ojos se olvidan de mirar y lloran por solo pensar…creo que es importante que debamos permitirnos PARAR y SENTIR.

Estoy segura que muchos me diréis que  no hay tiempo para vivir de otra manera. Y yo os comprendo…hago lo mismo. Pero tengo la suerte de haber aprendido a percibir cuándo la vida levanta la mano para pedir su turno de escucha, y le hago caso.
Es entonces cuando por unos instantes me quedo absorta mirando las hojas de aquel platanero que baila con el viento todos los días. Sus hojas juegan con el  sol  y me regalan destellos de una vida que siempre está ahí y yo no me he acordado de mirarla. Quiero disfrutar ese árbol, esa rosa en el camino que recorro a diario, porque…antes de que pueda notarlo, esa rosa, esas hojas, estarán marchitas y después se habrán ido para siempre. Y no vale la excusa que me digo a mí misma: “no tengo tiempo para estas cosas”…¿Cuánto tardamos en mirar una flor y decirnos a nosotros mismos lo bonita que es? ¿ dos segundos?
Pequeños placeres que me niego a ignorarlos y sentirme afortunada por sentirlos: un beso de un niño, un cruce de miradas cómplices con un amigo, el fluir de las aguas del canal, el murmullo de los niños por las aulas cuando están preparándose para marchar, la sonrisa de una mamá cuando recoge a su pequeño tras una larga jornada escolar, el olor del café cuando despierto por la mañana ( tras pocas horas de sueño, porque simplemente el día se nos hace corto a todos),  lavar mi cara con agua fresca por las mañanas y después ponerme crema, respirar profundamente cuando me veo en el espejo y comprobar cómo pasa el tiempo…y celebrar que ese tiempo está pasando y la vida me abraza y me acompaña. Me encanta el olor a ropa limpia cuando la tiendo, sentir mi cama fresca cuando me acuesto, oír la respiración rítmica y placentera de mis princesas mientras duermen…qué paz. Disfruto del olor de los guisos de mi madre mientras yo hago deberes con mis hijas…y ella sin darse cuenta me está regalando una sinfonía de aromas y canciones susurradas que me arropan y me hacen sentir la mujer más feliz del mundo.
Y qué me decís cuando regresáis a casa y veis unos limones amarillos que chillan alegría y piden que los fotografíe (ahora,¿ quién se atreverá a exprimirlos?), cerrar los ojos al pasar por la panadería del barrio y embriagarte del olor a pan recién horneado. Me provoca risa caminar entre hojas secas caídas en otoño…y disimuladamente siempre que puedo me zambullo en ellas cuando nadie me ve y disfruto (ahora ya lo sabéis también vosotros). No puedo olvidarme del placer de sentir un gajo de naranja en mi boca, lo muerdo y al deshacerse su jugo me inunda y me despierta. A veces, cuando estoy a punto de dormirme desplomada en la cama y  totalmente agotada,  me doy cuenta de que estoy contando las gotas de lluvia que golpean en mi ventana ¡Y después quiero seguir contándolas!
¿Estoy loca?
No.
 Simplemente…siento.

Lourdes


sábado, 23 de enero de 2016

MIS METAS HAN CAMBIADO



Mis metas han cambiado.

Es difícil en ocasiones  sentirte segura cuando todo nuestro alrededor gira y gira. Puedes sentir la asfixia de estar al borde de un abismo. Dicha sensación habita en uno mismo breves segundos y al ratito desaparecen. Pasado un tiempo, buscas la paz para regresar a ese rinconcito de tu mente que te otorga  seguridad, calor, tranquilidad. Ese rinconcito en soledad..o no…que te acaricia el pelo y en silencio y te transporta a la infancia. Esos momentos en los que mi madre me abrazaba y me sujetaba contra su pecho. Escuchaba el sonido de su voz a través de su cuerpo y me mecía junto a ella…con ella, escuchando el latir de su corazón…melodía celestial. Esa mecedora que toda madre llevamos dentro y que se pone en movimiento en cuanto sentimos un niño cerca.


La vida no es sencilla. Impone continuas batallas. Vamos caminando por esos campos donde hay que sortear peligros, buscar lugares de descanso, recoger los frutos de aquéllos donde habías plantado semillas…y tenido la suficiente paciencia de regarlas y mimarlas. Cuando el tiempo en las trincheras empieza a agotarte, a asfixiarte, a llevarte al abismo que te deja muda y en pánico, encuentro también la manera de regresar a mi rincón de paz.

 Decidme que todo es difícil. Me asustaré un instante. Pero, estoy construyendo el camino interior que me permite llegar a la puerta de esa paz de mi infancia y os aseguro que me voy sintiendo cada vez más fuerte y cada vez más segura de que esa puerta  estará cada vez más cerca…y no necesitaré saltar más obstáculos para llegar a ella. Simplemente porque esos obstáculos no lo serán tanto y mis metas…han cambiado.